Cinco cosas que deciden lo que acabas pagando, y que no aparecen en ningún presupuesto.
Un presupuesto sin partidas no es un presupuesto
Es una apuesta. Si no ves el desglose, no sabes qué te están quitando cuando te bajan el precio. El nuestro va por partidas desde el primer día.
Las calidades se cierran antes, no a mitad
«Ya elegiremos el suelo» es la frase más cara de una obra. Lo que se elige tarde llega tarde, y llega justo al final, que es donde más se nota.
No todo lo que gastas se recupera
Cocina, baños, instalaciones y ventanas se recuperan al vender. Lo muy personal, no: cuanto más tuya es la decisión, menos la paga quien venga detrás. Te lo decimos antes de que lo pagues.
Si es para alquilar o vender, la reforma es otra
Cambia el criterio entero: materiales duros, fáciles de limpiar y de reponer. Reformar un piso de inversión como si fueras a vivir tú es gastar de más, y al revés se vive peor durante años para ahorrar poco.
En un local, lo que manda es la fecha de apertura
También reformamos locales y negocios. Ahí el orden de los gremios no es una cuestión de comodidad: cada semana de retraso es una semana sin abrir, y eso se planifica antes, no sobre la marcha.